Elea / Velia |
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Alrededor del 540 a. de C., en lo alto de un promontorio que se asoma al mar, situado junto a la desembocadura del Alento, los exiliados de la ciudad griega de Focea, en Asia Menor, fundaron la colonia de Elea, en las cercanías de una fuente sagrada denominada Hyele. Las vicisitudes de su fundación, que conocemos sobre todo por Herodoto y Estrabón, han sido plenamente corroboradas en las últimas décadas por investigadores arqueológicos, quienes han confirmado la cronología de su fundación y demostrado la falta de testimonios indígenas anteriores a la colonia griega. La ciudad alcanzó muy pronto un enorme poderío tanto político como económico, constituyendo un espléndido testimoniio de su vida intelectual la escuela filosófica, llamada precisamente eleática, tan celebrada por Platón. |
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En la época helenística sucedió a la misma una célebre escuela de Medicina que veneraba en Parménides a su fundador ideal. La ciudad mantuvo su carácter griego durante muchos siglos, y en el IV a. de C., se opuso victoriosamente a la expansión de los lucanos, gracias en parte al control ejercido sobre el territorio que la rodeaba por medio de plazas fuertes fortificadas que en parte han sido identificadas. Tras entrar en la órbita de Roma en calidad de socius novalis, se convirtió en municipium después de la Guerra Social, pero mantuvo el uso de la lengua y las costumbres griegas a pesar de que su nombre se latinizó en Velia. |
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