
Martin Scorsese
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Ficha
Dirección:
Martin Scorsese. |
| GANGS OF NEW YORK:
No se puede decir que la película sea mala. O al menos no se puede decir que sea un pestiñazo infumable. No, hay que reconocer que tiene aspectos atractivos: por ejemplo, Daniel Day Lewis hace un malo la mar de majo, inquietante y provocativo; y el ambientillo de los barrios bajos neoyorquinos del siglo XIX resulta bien interesante, es cierto. Pero tampoco se puede decir que sea una gran película, está ahí, en el medio, como tantas otras cosas. Y es que la película podría haber dado para más: del hampa seminal de Nueva York podrían emanar mil y una historias indudablemente apasionantes. Piensen en ello. Antes de la llegada del imperio de la ley los malos fuertotes hacían lo que les venía en gana, la gente común les pagaba un tanto para que les dejasen en paz y de paso les defendieran de otros malos también fuertotes que pretendían por su parte ser ellos los dueños del cotarro. Pero con el tiempo el Estado acapararía la misión de los malos fuertotes y viviríamos en lo que todos nosotros conocemos hoy día. En la película vemos los últimos años de aquella época tan salvaje en el caso concreto de Nueva York, después los malos de los que hablamos serán sencillamente gángsters y mafiosos. Todo este mundo al margen de la ley y el orden siempre ha dado para románticas y emocionantes historias, aunque en este caso más que al margen sea un mundo previo a la ley, como en el salvaje oeste o como ahora a nivel Internacional, piénsese en Bush, Blair y Aznar (¿se filmará dentro de dos siglos una película en la que Aznar será un apuesto muchacho interpretado por el Di Caprio de turno, que temerario y apasionado luchará contra el mundo a modo de héroe romántico?, todo llegará ). Pero a pesar de todas estas enormes posibilidades que les comentamos Scorsese no está muy acertado. De entrada Di Caprio no da para mucho. Luego el comportamiento de los personajes no tiene sentido, no queda explicado (¿por qué Di Caprio primero se convierte en el perrito faldero de quien mató a su padre y luego decide de pronto acabar con él?, ¿ por qué Cameron Diaz se pone en contra de quien la sacó de la miseria?, ¿por enamorarse estúpidamente de Di Caprio -que no hay quien lo aguante-?). Además la ambientación es poco creíble, la reconstrucción de esa Nueva York, de ese Five Points (los barrios bajos de entonces) resulta inverosímil, aunque bueno esto en verdad da igual, no es más que una película y el rigor histórico, como es lógico, brilla por su ausencia. Por una cuestión de puro gusto personal señalamos que las escenas de peleas ultra fragmentadas, con momentitos a cámara lenta, y con aire de vídeo-clip nos repelen, y tristemente éste ha sido el estilo elegido por los encargados de hacer este film. Pero como indicamos al principio la película es entretenida. No entusiasma porque podría haber dado mucho más de sí, todos lo sabemos. Pero retrotraernos a ese mundo en el que la gente no se manifestaba pacíficamente sino que rompía y rasgaba todo lo que encontraba a su paso cuando algo no les gustaba y en el que los ciudadanos se rajaban unos a otros por las calles y protagonizaban enfatizadas peleitas, pues claro, siempre es estimulante. Y es que ya lo dijo el sabio, después de Napoleón ya sólo nos queda el aburrimiento. ¿Quién habrá realmente amansado a las fieras tornándolas en blandas y sensibles criaturas?, ¿habrá sido la TV?. . |
| by Phenomenon |
Steven
Soderbergh
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Ficha
Dirección:
Steven Soderbergh. |
| SOLARIS:
Solaris es probablemente la novela más famosa de Stanislaw Lem. El escritor nos muestra en ella, nos mostró, un universo (en el sentido del espacio sideral) desconocido y fascinante, que se escapa a la posibilidad de todo entendimiento por parte de nosotros, los humanos, a pesar de nuestro método hipotético-deductivo y de tener gobernantes de la entidad de José María Aznar. Un espacio de ciencia ficción claustrofóbico, oscuro, inerte, muy lejos del vitalismo y el buen rollo de La guerra de las galaxias, de Star Treck, o de Galáctica, ¿la recuerdan?. Esta historia, cierto es, ya dio pie en su día a una película dirigida nada más y nada menos que por Andrei Tarkovski. El ruso no dudó aquella vez en hacer de las suyas y nos legó otra maravillosa película sólo apta para jóvenes con inquietudes que sin embargo tuvo que resultar por fuerza insoportable a todo buen padre de familia. Unos 30 años después Steven Soderbergh dirige esta nueva versión de la historia que es la que ahora tenemos en nuestras pantallas. Por el bien de la taquilla la película viene protagonizada por el maromo George Clooney y la no menos maroma Natascha McElhone. La trama es la del libro, claro: un singular planeta, Solaris, parece volver loco a los que allí se acercan. Es el caso de los pasajeros de una nave que se ha acercado demasiado (nos encontramos en un futuro en el que se hacen viajes por el espacio). George Clooney es un señor que vive en La Tierra y que tras la extraña muerte de uno de los pasajeros es enviado, en su condición de experto, para clarificar qué coño está pasando. Al llegar allí se percata de que efectivamente los dos que quedan en la nave están como una cabra, sobretodo uno, y que sí, es cierto, están pasando cosas muy raras, así por ejemplo en la nave es habitual que de repente se personifique delante de ti alguien que está en otro planeta muy lejano o sencillamente que murió hace tiempo. En el caso de George Clooney se le aparece una mujer con la que años atrás vivió una bonita y tórrida historia de amor pero que se fue al traste porque la chica no soportaba las amistades de George Clooney, demasiado sofisticadas y aburridas, y que encima un día se burlaron de ella cuando les confesó que creía en Dios padre todopoderoso. Si la película estuviera bien hecha nos narraría cómo la aparición de la chica le va volviendo loco ( u obnubilado) también a él, quien poco a poco no diferencia lo real de lo imaginario, lo verdaderamente humano de esas extrañas criaturas que les visitan. Pero la película de Soderbergh nos muestra más bien un envidiable George Clooney que viendo que tiene otra vez a la maroma en sus brazos, sea real o una muñeca hinchable de incuestionable calidad, no duda en follársela una y otra vez. Todo ello narrado, eso sí, en una forma como mística y trascendental, que es lo suyo dada la novela, pero que no consigue envolver al espectador y hacerle olvidar que aquello que ve no tiene ni pies ni cabeza. Lo incomprensible, lo inefable, lo oculto queda así muy desmejorado y poco resultón. Al igual que en la historia de Lem, después de montar todo el berenjenal, no esperen encontrar un final que les explique lo que pasa y que aclare un poco el asunto, no, ni hay marcianos, ni hay tiros, ni bichos desagradables, ni nada, es más en la línea de 2001: una odisea en el espacio, un esotérico fin abierto a las más diversas reflexiones, o más bien el chico que se queda con la chica. Ah, les jodí el final. Bueno en todo caso las imágenes son de lo más chulo, si es que gustan de ver naves espaciales, planetas, lejanas galaxias... el desértico cosmos. Aunque hay que añadir que mucho hay prestado en este film de 2001, Alien, y otras tantas que sin duda el equipo de Steven Soderbergh vio una y otra vez, pero claro ¿quién no las ha visto?. Una agradable película, en todo caso. |
| by Phenomenon |
Marcelo
Piñeyro
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Ficha
Dirección:
Marcelo Piñeyro. |
| KAMCHATKA:
Marcelo Piñeiro tras el éxito
internacional de la irregular Plata quemada, vuelve sobre los pasos
de la memoria argentina en este film, en concreto en el momento más
sangrante de su historia reciente (exceptuando los últimos
acontecimientos) el golpe militar de 1976. La audacia de Piñeiro reside en que focaliza la historia sobre uno de los niños, de 10 años, edad en la que no se entiende nada pero se intuye todo. El niño, hijo del matrimonio, no asimila en principio porque han de esconderse, cambiar de nombres, no hablar con los amigos por teléfono pero a medida que progresa la historia va cargándose de responsabilidad y comienza a entender que su vida está en peligro. Durante el viaje de madurez del chaval se desarrolla todo el hilo argumental, basculando desde una desorientación inicial hasta la asimilación de que van a por ellos, momento en que los milicos descubren el escondite, dando lugar al desenlace. La película te lleva por los frágiles
cauces de la esperanza para sumirte en la más honda desesperación
y está plagada de sutiles metáforas que aluden a la
supervivencia y resistencia; desde el sapo que debe salir de la ciénaga
para salvarse, hasta la obsesión del niño por Houdini,
escapista, que no mago como el propio niño insiste en aclarar. Como viene siendo habitual excelentes interpretaciones
de Ricardo Darín y Cecilia Roth como matrimonio y deslumbrante
( ya sólo por su presencia) Hector Alterio. Piñeiro consigue su propósito: construir una historia tierna en un contexto demoledor, despertando en ocasiones nuestra risa, en otras una rabia contenida y para finalizar una honda tristeza que se sabe inevitable. Demuestra una habilidad narrativa insuperable al ignorar la aparición física de los verdugos, pues por su monstruosidad hubieran dinamitado el lirismo de la historia, los intuimos pero nunca los vemos, con ello consigue un doble efecto: por un lado el más absoluto desprecio a estos y por otro lado generar una incomodidad en el espectador lo que nos remite como guiño intelectual al relato de Julio Cortázar casa tomada Es de suponer que una película como Kamchatka habrá sacudido las mentes del pueblo argentino y más cuando las consecuencias de la dictadura todavía se resienten y muchos de los verdugos se perpetúan aun parapetados en el poder, aunque también deberíamos de reflexionar nosotros cuando el fantasma de la violencia de estado sobrevuela acechante sobre nuestras democracias occidentales. |
| Román |
Javier
Fesser
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Ficha
Dirección:
Javier Fesser. |
| LA GRAN AVENTURA DE MORTADELO
Y FILEMÓN:
No era cosa fácil adaptar el entrañable y alocado universo de F.Ibáñez a la gran pantalla y sin embargo Javier Fesser ha salido más que airoso del reto. Indudablemente no deja de ser una interpretación, por decirlo así, y la huella del director de El milagro de P.Tinto se siente a cada paso: golpes de humor similares a su anterior película, muchas caras repetidas y la misma devoción por esos freakis... Pero aparte de ello, aunque no sea tarea fácil separar una cosa de la otra, lo que queda y lo que tiene peso e interés es ver cómo van saliendo en la película aquellas cosas de las viñetas de Mortadelo y Filemón: el zapatófono, las entradas secretas, Ofelia, los disfraces de Mortadelo, los trompazos, el Bacterio, los absurdos malos, las estrafalarias páginas de sucesos, etc, etc, a lo que se une la aparición de otros personajes de Ibáñez como un muy divertido Rompetechos o la reconstrucción de la famosa Rue del Percebe 13.
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| by Phenomenon |
Peter
Jackson
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Ficha
Dirección:
Peter Jackson |
| LAS DOS TORRES:
La segunda entrega del Señor de los Anillos es igual que la primera. Si le gustó aquélla le gustará ésta. Si no aventuramos que probablemente no cambie su impresión e incluso se vea acentuada. La trama continúa donde se quedó, pero no seremos nosotros quienes se la desvelemos porque entre otras cosas tampoco la tenemos muy clara. Y es que, la verdad, la cosa no es fácil, sobretodo si no se presta la debida atención. Ahora bien, si uno tampoco se toma esta película con excesivo interés, la historia es más o menos como sigue: en un mundo (ideado por el cada vez más célebre Tolkien), a medio camino entre el Anillo de los Nibelungos, el ciclo artúrico y las novelas caballerescas con las que el Quijote se vuelve chalado, pero llevado al cine y convertido en una sucesión de escenarios imposibles de fantasía digitalizada, con bosques infinitos, desiertos infinitos, mares infinitos, humedales infinitos, etc, etc, siguen el mismo grupo de héroes que dejamos la otra vez vagabundeando por aquí y allá, persiguiendo y siendo perseguidos por millares de monstruosos malos con los que se enfrentan y a los que derrotan sin cesar, todo ello aderezado por la presencia de algunos magos al estilo de Panorámix pero mucho más afectados, y con un monigote asqueroso que da pena verlo que acompaña a Frodo (el que tiene el anillo) en sus aventuras. Este planteamiento podría dar tanto para 15 minutos de metraje como para 20 horas y concretamente da para 179 minutos, que no es moco de pavo. En un momento dado, y si uno es un poco soso, da la sensación de que da igual cien que un millón, es un todo vale en el que lo mismo el tal Frodo va por una llanura que por un desierto, que aparecen doscientos bichos que doscientos mil, entonces los matan y luego resulta que están en un bosque donde los árboles hablan y les escupen unas liebres gigantes con dos cabezas (es un decir), y más tarde el que se murió no está muerto pues se calló encima de un calamar enorme y rebotó, y así sin parar. Es lo que tiene la fantasía, y claro no hay que ser muy crítico, hay que ser como un chaval y dejarse llevar, y no llegar a la conclusión de que tampoco es que sea una cosa muy imaginativa. Pero en fin, ya ven, está claro que a la gente le mola, millones de espectadores de todo el mundo flipan con estas cosas y no vamos a ser nosotros los tristes que neguemos que la película es entretenida , que mola ver a todos esos bichos, y que hoy como ayer los machotes sudados peleándose con grandes espadas tienen tirón entre los niños, las niñas, los freaks y los no tan freaks. |
| by Phenomenon |
Roman Polanski
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Ficha
Dirección:
Roman Polanski. |
| EL PIANISTA: LOS JUDÍOS
SON LOS BUENOS
La última película de Roman Polanski
nos cuenta la historia del ghetto de Varsovia en el que los nazis encerraron
a los judíos durante la II Guerra Mundial. Esta costumbre de
los guettos arranca en verdad de muy antiguo (esto no lo cuenta la película,
lo cuento yo). Fueron los mismos judíos los que ya en la antigüedad
se encerraron en barrios y se aislaron dentro de las ciudades para salvar
la originalidad y pureza de sus costumbres y su civilización.
Así son ellos. Pero cuando el cristianismo triunfó en
todo el mundo romano este aislamiento voluntario pasó a ser forzoso
en todas las ciudades de Europa. Así encontramos esas bonitas
juderías que siempre visitamos cuando vamos de viaje turístico
y no hay nada mejor que hacer. Esta historia de confinar a los judíos
venía pues a medio camino entre que a ellos les molaba y porque
los cristianos de Europa (españoles, franceses, italianos...)
e incluso también los musulmanes eran, éramos, así
de salaos. Y así de esta guisa le iba al Pueblo Elegido, unas
veces mejor y otras peor, como a todo Cristo. Avanzando en nuestra historia
llegamos al final del Medioevo, Europa Occidental se ha cansado ya de
estas buenas gentes y son expulsados de aquí y de allá.
Pero en Europa Oriental donde los Estados aún no tenían
mucha fuerza ni estaban muy definidos, la verdad, los judíos
encontraron marcos incomparables en los que salvar la originalidad y
pureza de sus costumbres. Así vivieron por toda Alemania, Polonia...
y también en Italia. Sin embargo, algo más tarde, los
nuevos aires de la revolución francesa vendrían a cortarles
el rollo a unos y a otros, y se igualó a los judíos con
todos los demás ciudadanos (independientemente de su raza, sexo
o religión, ya saben). Al menos en la teoría y jurídicamente
hablando. La realidad como siempre es bien distinta, ya saben. Y más
o menos llegamos ya a los nazis. Estos tipos, siempre añorando
tiempos pasados, decidieron hacer lo que toda Europa había hecho
hasta un siglo anterior, meterlos de nuevo en ghettos, pero ahora como
en los peores tiempos, hacerles la vida imposible. Así o asá
como harían y hacen los anglosajones con los negros en Sudáfrica
y USA, o como hacen los judíos con ..., pero bueno eso es otra
historia. Entre muchos de los ghettos de los nazis estaba el de Varsovia,
el de la peli. Como en ella se nos cuenta estos semitas eran obligados
a llevar un brazalete que los diferenciaba de los demás, a trabajar
bien duro como si fueran vulgares malayos trabajando para una multinacional,
y vemos también cómo eran evacuados progresivamente hacia
campos de concentración donde su suerte dejaba ya mucho que desear.
Y es que las guerras son muy malas. Los judíos, algunos, del
guetto de Varsovia, allá por 1943, se rebelaron heroicamente
y entonces los nazis como si fuesen un presidente de EEUU cualquiera,
destruyeron piedra por piedra toda la barriada. Todo esto nos lo va
contando la película de Polanski a través de la suerte
de un afamado pianista judío que sobrevive hasta el final como
buenamente puede. Los nazis como siempre son esa especie de reverso
tenebroso del Mal, depositarios de todo lo diabólico y macabro
que pueda haber en el alma humana, mientras los judíos son unas
buenas gentes que viven sin hacer daño a nadie. Y así
les va (en la película claro). En fin, la historia podría
haber dado mucho más de sí, sino fuera por el maniqueísmo
de siempre, por las escenitas de nazis ávidos de maldad que son
siempre las mismas (aunque son de lo mejor del film), porque el pianista
es un pusilánime y casi te alegras de lo mal que lo pasa, y en
definitiva porque es un coñazo. Y es que el problema de estas
pelis de nazis y judíos es que se nos presenta siempre a los
alemanes como seres inhumanos, cuando viendo las cosas que tiene la
política internacional que nos rodea más bien cabría
pensar que los nazis fueron más humanos que los humanos. Y es
que por mucho que nos pese somos así de bestias. Pero en todo
caso, amigos míos, no lo duden, no se la pierdan.. |
| by Phenomenon |
