Según
acuerdos establecidos el horario de 5 a 8 de la
tarde esta superprotegido: horario infantil. Super...
¡super saturado del contravalores, super saturado
de contenidos nocivos para el publico infantil!
En esa franja horario se ofrecen
telenovelas, crónica social, realities o
concursos. Consecuencias: violencia, sexismo, infidelidades,
lenguaje soez. ¡Total nada! Y los niños
a la salida de la escuela a chupar tele sin ton
ni son, Y, en muchísimas ocasiones, sin el
control o vigilancia de sus padres. El problema
en verano se agudiza, más de lo mismo. Con
un agravante, en más de un caso la televisión
es vista por los hijos junto a sus padres. Es decir,
los contravalores inciden en los menores con el
consentimiento de sus padres. Conozco a unos menores
que me han dicho: mis padres me permiten ver esos
programas.
¿Qué hacemos,
entre otros contravalores, con la violencia? Porque
en esa franja se banaliza la violencia; mas aun,
el uso de la violencia esta justificado y se “premia”
a quien la ejerce, que suele ser el héroe
y hasta el mas guapo. Y se habla de prevenir la
violencia. ¡Je, je! Si a la canalización
televisiva de la violencia, se unen las consolas
y los videojuegos, el panorama es estremecedor.
Añadamos otro problema.
Algunas series de dibujos animados contienen, con
claridad, no solamente contravalores sino pornografía
y criticas a la familia, a las conductas normales,
a la educación. Y es un problema añadido
porque muchos menores se ponen delante del televisor
con el beneplácito de sus padres: son dibujos
animados. Y a los muy pequeños, es posible
que les resbale lo que ven; pero a los menos menores
el efecto negativo es evidente. Dos ejemplos. “Padre
de familia”: ni padre, ni familia, sexo y
hasta su punto de pornografía. “Los
Simpson”: alcohol, pereza, desajuste en las
conductas. No exagero, es lo que hay.
¿Qué hacer?
Ese es el problema, como diría Hamlet. El
Gobierno debe exigir el cumplimiento de la protección
para el horario infantil. Y los padres, es su responsabilidad,
vigilar la tele que ven sus hijos.
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