OPINIÓN
 





Opinión

TV: horario infantil

por Jose-Antonio Burriel


Según acuerdos establecidos el horario de 5 a 8 de la tarde esta superprotegido: horario infantil. Super... ¡super saturado del contravalores, super saturado de contenidos nocivos para el publico infantil!

En esa franja horario se ofrecen telenovelas, crónica social, realities o concursos. Consecuencias: violencia, sexismo, infidelidades, lenguaje soez. ¡Total nada! Y los niños a la salida de la escuela a chupar tele sin ton ni son, Y, en muchísimas ocasiones, sin el control o vigilancia de sus padres. El problema en verano se agudiza, más de lo mismo. Con un agravante, en más de un caso la televisión es vista por los hijos junto a sus padres. Es decir, los contravalores inciden en los menores con el consentimiento de sus padres. Conozco a unos menores que me han dicho: mis padres me permiten ver esos programas.

¿Qué hacemos, entre otros contravalores, con la violencia? Porque en esa franja se banaliza la violencia; mas aun, el uso de la violencia esta justificado y se “premia” a quien la ejerce, que suele ser el héroe y hasta el mas guapo. Y se habla de prevenir la violencia. ¡Je, je! Si a la canalización televisiva de la violencia, se unen las consolas y los videojuegos, el panorama es estremecedor.

Añadamos otro problema. Algunas series de dibujos animados contienen, con claridad, no solamente contravalores sino pornografía y criticas a la familia, a las conductas normales, a la educación. Y es un problema añadido porque muchos menores se ponen delante del televisor con el beneplácito de sus padres: son dibujos animados. Y a los muy pequeños, es posible que les resbale lo que ven; pero a los menos menores el efecto negativo es evidente. Dos ejemplos. “Padre de familia”: ni padre, ni familia, sexo y hasta su punto de pornografía. “Los Simpson”: alcohol, pereza, desajuste en las conductas. No exagero, es lo que hay.

¿Qué hacer? Ese es el problema, como diría Hamlet. El Gobierno debe exigir el cumplimiento de la protección para el horario infantil. Y los padres, es su responsabilidad, vigilar la tele que ven sus hijos.