El presidente de la Diputación
de Valencia, Fernando Giner; el gerente de la
fundación Jaime II el Just, Vicente Burgos;
la secretaria autonómica, Concha Gomez
y el alcalde de Nola, Felice Napolitano, han presentado
en rueda de prensa la festividad del monumental
“Gigli” que se celebra el día
16 en la Plaza Manises.
El obelisco que preside la Plaza
Manises desde hace varios días tiene 25
metros de altura y pesa más de cuatro toneladas.
Como ha explicado el presidente y el alcalde de
Nola, se trata de una monumental escultura de
procedencia italiana que evoca el tradicional
“Gigli” y mañana será
paseado por las calles valencianas por primera
vez en España.
Sobre las 21 horas, el Giglio
será trasladado en procesión durante
cuatro horas, por las 126 personas que forman
la Paranza, hasta la plaza de la Virgen, dando
la vuelta al Palau de la Generalitat, donde se
dejará caer horizontalmente en el suelo,
para destruirlo.
“Es una gran fiesta en
el corazón de Valencia, un espectáculo
digno de disfrutar por todos los valencianos”,
ha asegurado Giner, tras recibirla medalla de
la ciudad de Nola, de manos del edil.
El alcalde de Nola, por su parte,
ha señalado que “la tradición
forma parte del sentimiento Mediterráneo,
con ese sentimiento nos une especialmente la fe
y por ello hemos tenido el honor de colocar en
lo más alto del monumento a la figura de
San José, en lugar de San Paolino.”
Acompañando al monumento
irá un grupo de músicos que interpretarán
canciones populares, mientras el pesado obelisco
rueda y se mezcla entre las gentes. Para la ocasión,
el grupo italiano ha compuesto dos canciones expresamente
dedicadas a Valencia.
La festa del Gigli de Nola tiene sus inicios históricos
sobre el año 1464 y es una festividad en
honor a San Paolino. Ésta rememora la llegada
del santo a la ciudad. El monumento, de grandes
similitudes con las fallas, finalmente se destruye,
con la misma idea de renovación que tienen
las fallas valencianas con el fuego.
Se trata de una de las fiestas
más espectaculares del mundo y que aspira
a ser declara Patrimonio de la Humanidad. Ésta
ha sido posible gracias al hermanamiento entre
las fallas de Especial y los representantes de
la fiesta italiana, que mostraron un gran interés
por pisar tierras valencianas, principalmente
en fallas.