Valencia/Union-Web
El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València acoge, del 14 de junio al 16 de septiembre, la exposición 'Bosques y montañas. La naturaleza de Rosa Torres’.
Esta muestra, que se puede visitar en la Sala Estudi General del edificio histórico de la Universitat de València, nos adentra en el característico lenguaje pictórico de Rosa Torres, un lenguaje que se convierte en una exigencia de reducir la imagen a su mínima expresión. Esto lo consigue de manera especialmente brillante con los paisajes, en una especie de deconstrucción de la imagen muy característica de la artista.
En esta exposición, según explica el comisario de la exposición, Martí Domínguez, se presentan alrededor de una veintena de obras de gran formato (150 cm x 180 cm), buena parte de ellas realizadas en la década de 1980, algunas de ellas expuestas en la Bienal de Venecia, pero lo más importante es que, en su mayor parte, son inéditas para el público.
Martí Domínguez señala que con esta muestra "se recupera una parte de la obra inédita de Rosa y desde una cronología que nos muestra su evolución en el trabajo del análisis del paisaje". Una singladura que, según explica, apunta a "una interpretación muy personal del paisaje, en concreto a su investigación y síntesis constante de la condensación en su obra sin llegar a la abstracción, condensa todo el universo en un cuadro y todo un mundo en cada pincelada".
Para Rosa Torres, "lo más interesante no es el paisaje en sí, es la interpretación de esa imagen, la composición de formas, líneas y colores". Y añade que le gusta especialmente ver toda la obra reunida por "apreciar la evolución de una expresión barroca primigenia, a una más simplificada, tanto en el trazo como en la manera de representar la imagen". La artista ha donado la obra “Penyagolosa” a la Universitat con motivo de la muestra.
Para Francesc Miralles, crítico de arte y amigo de Rosa, la pintura de la artista es “un tipo de obra que se reconoce frente a todas las demás, y esto es muy significativo, porque le añade valor, el gran valor de la obra de Rosa es la pintura”, en este sentido añade que “la mayoría de pintores no utilizan una teoría del color hoy en día, por eso la pintura de Rosa tiene más valor, porque como los pintores antiguos, lo que hace es pintar”.
La exposición, que puede visitarse en La Nau de la Universitat, es pintura de la buena, consigue una visión ética y estética del más por menos buscando la máxima significación, en definitiva una pintura que no nos dejará indiferentes.
Además de las obras, también se muestran 60 apuntes, los bocetos que realiza Rosa Torres antes de enfrentarse definitivamente con el lienzo. Son unos trabajos muy sugerentes, donde el pequeño formato le permite una agilidad y versatilidad nuevas, independientes de la obra definitiva. De esta manera, el visitante entenderá cuáles son los pasos que sigue la pintora en el momento de la creación artística, y como tras ese lienzo hay todos estos estudios preparatorios.
Completa la obra un catálogo, una obra polifónica, que cuenta con las colaboraciones de los críticos J.F. Yvars, Alfonso de la Torre, Román de la Calle y Francesc Miralles, y una introducción de Martí Domínguez.