OPINIÓN
 





Opinión

 

Trifulcas

por Jose-Antonio Burriel


El mundo político anda metido en grescas y trifulcas, y no solo de vez en cuando, sino día si y día también. Me imagino que en las demás comunidades autónomas pasara algo parecido, pero en la nuestra… ¡la gresca y la trifulca son signo distintivo de la política cotidiana en nuestra Comunidad!

Mascleta napolitana –al fin se disparó- que si, que no…Y una trifulca con malos modos por parte de ambas partes, locales y centrales, porque estamos perdiendo hasta las formas. Y que decir del Cabañal...hache estamos jugando a la yenka: derecha, izquierda, adelante, atrás. Mientras, el barrio sigue degradándose. Y el caso Gurtel en la palestra de modo continuo en el debate político, hasta en las exposiciones fotográficas. Y la presencia de ZP en la Comunidad y el apoyo del gobierno al desarrollo de nuestras tierras. ¡Un sinfín de grescas y trifulcas!

Mientras tanto, mientras los políticos se pierden en dimes y diretes, en trifulcas variopintas, medio millón de valencianos en paro, entre otras cosas. Y los políticos, todos sin excepción alguna, están para eso. Están para logran el bien de la sociedad, su bienestar y nivel de vida. Lo siento, pero tengo para mi que lo único que parece preocuparles es “salir en la foto” o “calentar la poltrona”.

¿Quemamos lo negativo, realizamos la catarsis que representan las fallas? ¡Ojala! Ante la sátira de las fallas y de los ninots no solamente cabe la sonrisa, también la autocrítica y el cambio de rumbo. Tengo la impresión que nos vamos a quedar con la sonrisa…

Los titulares de los medios de comunicación trasladan a sus lectores u oyentes o televidentes esas grescas y trifulcas; eso si, poniendo el acento según sus ideologías y posiciones; unos, con mas objetividad; otros, con tendencias sectarias. ¿En la calle?

En la calle se habla otro lenguaje: mi hijo lleva en paro un año, mis sobrinas no encuentran trabajo, a Fulanito le han embargado el piso, la tienda de la esquina ha cerrado…

Sintamos por unos días el ruido de la pólvora, aspiremos su olor, sentamos el cosquilleo de la música, disfrutemos de la fiesta. ¿Pondrán fin las fallas a las trifulcas y grescas y se animaran los políticos, gobernantes y opositores, a iniciar una nueva etapa que reavive la economía y la sociedad?