Valencia/Unión-Web
La Fundación Ateneo Mercantil de Valencia y el Centro UNESCO-Valencia han establecido un acuerdo para concebir y llevar a cabo distintas tertulias que traten temas del mundo actual, un lugar donde los ciudadanos puedan pronunciarse sin tapujos ni censuras.
Ocho serás las tertulias que se lleven a cabo, la primera de estas tendrá lugar el día 10 de febrero en el salón Sorolla del Ateneo Mercantil de Valencia, plaza del Ayuntamiento 18. Desde las 19 a las 21 horas el sociólogo Alberto Moncada, presidente internacional de Sociólogos sin Fronteras, será el encargado de moderar esta primera tertulia, además propone unas líneas para el inicio de reflexión del tema:
LA CRISIS Y LA CLASE MEDIA (o sea, nosotros)
Decía Ana Arhendt que la clase media es el colchón que impide la revolución de los desposeídos. El franquismo, como otras dictaduras, aprovechó su emergencia económica para imponer en la población un apoliticismo consumidor unido a un patriotismo acrítico.
Las clases medias, los sociólogos ingleses hablan de hasta seis escalones, no participan del consumo conspícuo de los ricos, del que hablaba Veblen, el consumo de lo innecesario, pero inauguran la propiedad de la vivienda, el mandar los hijos a la Universidad, las comodidades domésticas y hasta el servicio doméstico. Ello les hace parte del “status quo”, al que terminan defendiendo.
Hay quienes achacan a la clase media el nacimiento de la socialdemocracia, ese pacto entre el socialismo y el capitalismo que respeta el modelo económico compensado por un Estado bienestar.
La cultura de la clase media que viene de América consuma la privatización del comportamiento, pasar de ciudadano a consumidor y está cebada por unos medios de comunicación propicios a entretener más que a informar.
La crisis económica, una prueba más del apoliticismo de las clases medias, incapaces de escudriñar los manejos del poder económico, ¿cómo le afectará? Si algo teme la clase media es dejar de serlo, bajar de posición, dejar de marcar distancia con los de abajo. Reaccionarán uniéndose a sus reivindicaciones? Serán clientes de nuevos conservadurismos? Se puede ser clase media y de izquierdas, lo que los franceses llaman la “gauche divine”?
En el horizonte, la emergencia de las clases medias asiáticas, China en especial, con impredecibles consecuencias mundiales.