Es la mirada azul del
entramado vivir, que sugiere contemplaciones inciertas,
distorsionado por el entorno prolífico
egoísta del político camaleónico
que aviva su insaciable apetito voraz de un bienestar
social que nunca llega para todos.
Es el ser indefenso ante la
vida que cree en todo lo que le rodea y mira con
nobleza la angustia marchitada por la realidad
de diversas crisálidas inciertas que se
convierten en insectos voraces de alcanzar el
vuelo de la locura del poder.
Notable pasión, sublime
engaño. Después de creer en lo pasado
ver que el presente también es tan huraño
como el que trata de plasmar el dictador astuto
de políticos que juegan a cazadores y cazados
con las sencillas armas de la demagogia que envía,
entre verdades y mentiras, encerradas en sus trampas
de oratoria pero impasible ante el mal que les
aqueja.