Guillermo
Cuñat
En este montaje teatral tricicle
vuelve a sus orígenes, cómo ellos
mismos comentaron en la presentación del
espectáculo en el teatro Olympia. Esta
vez, sobre las tablas no o hay un hilo conductor
de la obra, el hilo conductor es el beneficio
que tiene la risa sobre la vida de las personas,
con lo cuál ‘garrick’ se compone
de un conjunto de sketches aplicando constantemente
la técnica del gag.
Se trata de hacer reflexionar
sobre la importancia de la risa ya que la risa
alarga la vida de las personas porque activa los
órganos, señalaba Carles Sans Cómo
todo últimamente está controlado
por la estadística ellos quieren activar
esos órganos consiguiendo una media de
un gag cada diez segundos. Ya veremos si lo consiguen,
pero, aunque falle la media, la cosa promete.
¿Porque
Garrick?
Porque es su forma de hacer
un homenaje a los comediantes (cada uno tiene
su forma de hacerlo, Bardem lo hizo de otra forma)
porque ‘garrick’ era un actor cómico
del siglo XVIII al cual le enviaban pacientes,
a los cuales en 2 o 3 sesiones conseguía
mejorarlos.
Es su forma de corresponder
a todos los agradecimientos recibidos a lo largo
de la vida por hacer reír, un homenaje
a la risoterapia, al efecto de la risa para cambiar
el mundo interior de las personas. Para ello intentan
realizar un espectáculo abierto donde no
se para de reír. Abierto porque lo van
construyendo día a día con la participación
y las reacciones del público para que cada
vez sea más efectivo.
Destacaron los tres que se
trata de un humor intergeneracional, para todos
los públicos, y que intenta huir del mal
gusto. Se suele tratar la comedia como genero
menor, y ellos reivindican que no lo es. Es un
intento más de dignificar a la comedia
cómo un genero que provoca fuertes sentimientos
e incluso puede cambiar la vida de las personas
(sin llegar a exagerar hasta el punto que ellos
defendían de que realmente a ellos quien
les debería pagar es la seguridad social,
por el efecto terapéutico que tiene su
risa en la vida de las personas). Más en
serio comentaron que no se sienten psicólogos,
que ellos lo único que intentan es hacer
reír utilizando situaciones donde la gente
se pueda sentir identificada.
Su humor gestual lo señalaron
como la marca de la casa, lo que les diferencia,
su manera particular de hacer las cosas que se
sabe (el público sabe) de antemano que
va a divertir. Su trayectoria por el humor gestual
no es una cosa pasajera, cómo demuestra
ya su dilatada carrera desde 1979. Ellos siguen
su camino y su camino es el gesto. Puede haber
modas, como ahora mismo la moda de los monólogos,
pero ellos no son una moda dentro de ese camino,
como Gila o Pepe Rubianes tampoco lo son en los
monólogos. Pasarán las modas, pero
ellos permanecerán.
Los tres señalaron que
otro de los secretos de su éxito es haber
conseguido una complicidad que aporte valor añadido
sobre el escenario. Complicidad fuera que se note
dentro. Porque esa complicidad es el plus añadido
que necesita su trabajo en equipo.
En ‘garrick’ también
veremos otras cosas a parte del gesto, les veremos
cantar y les veremos hacer un trabajo de máscaras
que comentaron que no realizaban desde hacía
mucho tiempo. Formas diferentes de hacer humor
a la vez que se consiguen resultados estéticos
sobre el escenario. Pero sobretodo lo que veremos
sobre el escenario son muchas técnicas
para hacer humor y diferentes tipos de humores.
En definitiva, pasarse por
el Olympia a partir del día 26 parece asegurar
una noche de risas sinceras y terapéuticas,
tan necesarias en este frenético ritmo
de vida que nos ha tocado sufrir.