El Centre del Carmen acoge la
exposición ‘Obra Gráfica e
Impresa’ del artista valenciano Manuel Boix,
que puede verse hasta el 3 de Diciembre. Esta
muestra pretende mostrar por primera vez, su obra
exclusivamente como grabador e ilustrador que
aunque menos difundida es igualmente extraordinaria.
Manuel Boix (L’Alcúdia,
1942) es uno de los artistas plásticos
contemporáneos capaz de abarcar con la
misma fuerza, rigor y excelencia las diferentes
vertientes de la plástica: pintura, escultura,
calcografía, serigrafía, cartelística,
bibliofilia, ilustración de libros y de
prensa escrita, etc.
A través de casi 500
imágenes el espectador puede descubrir
un trabajo que se hallaba disperso y por el que
Boix ha recibido numerosos galardones internacionales.
Es el caso de los premios Golden Appel de la prestigiosa
Bienal Internacional de la Ilustración
de Bratislava (Eslovaquia), los años 1973
y 1987, el Premio Lazarillo de ilustración
infantil, en 1971, el Premio Nacional de Diseño
(junto con Josep Palacios) en 1986 o el Premio
Nacional de Ilustración ese mismo año.
La exposición ofrece
la oportunidad de conocer los originales de las
irónicas viñetas que regularmente
hacía el artista para La Codorniz, las
portadas de las revistas emblemáticas ‘El
Viejo Topo’ y ‘Quimera’; las
concisas ilustraciones para los diarios ‘The
New York Times’ y ‘La Vanguardia’;
la pulcritud en el dibujo y la sorprendente imaginación
en libros como ‘The Magic Well’ o
‘Don Quixote’ y los virtuosos ‘La
sep, el riu’ y ‘Yo soy el fuego’
que fueron traducidos a diferentes idiomas.
Además se exhiben cerca
de 200 carteles que ya forman parte del patrimonio
histórico y cultural valenciano como ‘Al
Tall canta: Quan el mal ve d’ Almansa’
‘Sang i ceba’, ‘Cinc segles
de música valenciana’, ‘Falles
de València’, ‘Festes de Moros’
y ‘Cristians’ o ‘Els Borja’.
Por lo que respecta a
la parte gráfica, la exposición
pone en evidencia el dominio del aguafuerte y
de otros procedimientos seriados, así como
la magnificiencia de sus trabajos de bibliofilia,
que se han convertido en auténticos libros
de artista y se han expuesto (como el Tirant lo
Blanc) en más de cuatrocientas ciudades
de diversos países europeos y norteamericanos.
Obras como ‘Ocells Miralls’ u ‘Ocultació
d’un artista a Nova York’ lo han convertido
en uno de los mejores grabadores de Europa.