Union-web:
Háblanos un poco de esta nueva novela
Teresa Moure: Quiero creer que
“Hierba mora” es una historia de las
mujeres desde un punto de vista alternativo a
la versión oficial. En esa versión
las mujeres están siempre en la vida privada
y no en la vida pública, las protagonistas
de esta novela son mujeres que buscan la autenticidad,
son capaces de decir que no al camino que han
trazado otros; capaces de dar un valor alternativo
al éxito que sería atreverse al
fracaso…
UW: ¿Se trata
de una “novela femenina”?
TM: Yo soy feminista, si eso
implica que lo va a ser lo acepto; lo que sí
rechazo es el concepto de “novela femenina”,
porque con esa etiqueta muchas veces se está
denominando un producto editorial o de mercado
muy cutre, repiten una serie de tópicos
que no me gustan. Claro, es feminista porque estas
mujeres son muy combativas, ideologizadas; pero
puede ser leída por hombres, mujeres, drag
queens, transexuales…
UW: Un aspecto muy importante
e innovador de la novela es la estructura, cuéntanos
algo más de ella
TM: Me gusta mucho esta estructura,
algún crítico la ha llamada experimental
y me ha gustado mucho que la llamase así.
Había una imagen que yo tenía en
la cabeza la de que estas mujeres anónimas
que serían las verdaderas protagonistas
de la historia, son gente que no entró
en la historia del arte, hace otro tipo de arte;
sobretodo las mujeres tejen y tejer es levantar
un hilo, meterlo por debajo de otro para que un
tejido quede compacto. Así que primero
cuando empiezo a escribir la novela es más
lineal, decido montarla sobre una estructura que
se divide en cuatro partes; los capítulos
son breves y se cortan para que se introduzca
otro tema en la historia; es también una
forma muy bonita yo creo de decirle al lector
“tú crees que es la historia de Cristina,
pero no es la historia de Cristina, crees que
es la de Helene, pero también es la de
Inés…”
UW: Puede parecer que
tú eres el personaje de Inés
TM: He jugado con mi autobiografía,
el ambiente académico; pero yo soy mucho
más Helene. Me he ocultado con la biografía
de Inés para que mis conocidos no me señalasen
con el dedo diciendo que era Helene; aunque creo
que todo escritor acaba identificándose
con sus personajes.
UW: ¿Y qué
tiene la novela de revolucionaria?
TM: No lo puedo decir yo, me
gustaría que tuviese mucho
UW ¿Y de inconformista?
TM: Mucho, porque se atreve
a revisar las vidas anónimas; es el inconformismo
de la memoria, la historia no ha quedado bien
e igual no importa para mis derechos actualmente,
pero sí importa para todos los que se fueron
por una lucha de ideales. En Galicia este año
es el año de la recuperación de
la memoria histórica, de los asesinados
durante la Guerra Civil y se está viviendo
casi como muy dolorosamente
UW: ¿Galicia
tiene memoria histórica?
TM: Sí, yo creo que sí.
Es muy difícil para mi hablar de mi país
porque estoy muy identificada políticamente
y mi con mi visión no me corresponde ni
generacionalmente ni socialmente hablar en nombre
de nadie, no soy nada representativa; pero lo
de un pueblo, un país sometido es mentira.
UW: Escribes en gallego…
TM: Lo de lengua natural es
un cuento chino que nos han contado, a mi me educaron
en español y no tengo problemas para expresarme
en esa lengua; mi decisión tiene más
que ver con un compromiso que va más allá
de los partidos; es un compromiso total, hablo,
escribo y doy clases en gallego. Tiene que ver
más con mi batalla personal, la batalla
antiglobalización, igual los movimientos
de los 90 se olvidaron del tema de las lenguas,
si no hacemos nada para finales del siglo XXI
se habrán perdido el 90 % de las lenguas
así que tomar conciencia de la propia identidad
a través de la historia, hablar una lengua
minorizada es muy importante.
UW: Cuéntanos
algo más de tu nuevo proyecto
TM: He acabado otra novela que
se publicará este invierno y la traducción
al castellano se hará la siguiente primavera
que se titula “La revolución de los
números primos”. Esta es una novela
muy del siglo XXI, el número primo es la
persona que llevamos dentro es una reflexión
sobre la identidad y el amor verdadero, pero suena
tan cursi que no quiero que se interprete como
lo que no es. Por debajo de nosotros llevamos
un número primo, la persona que realmente
eres, si tu pareja cambia de sexo y estás
enamorado de la persona eso no debería
ser un problema.