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He leído recientemente
un artículo firmado por diversas mujeres
-María Sanahuja, Empar Pineda, Rosa Montero
entre otras firmas- en defensa de otro modo de entender
el feminismo. Pienso, es mi opinión, que
el articulo tenia como principal finalidad defender
la custodia compartida, pero algunas cuestiones
me llamaron la atención.
Hablando del enfoque feminista
del problema de la violencia de género, las
firmantes del articulo afirman que es discutible
“la idea del “impulso masculino como
dominio” como único factor desencadenante
de la violencia o el aspecto determinante...habría
que revisar otros muchos conceptos que siguen haciendo
posible la pervivencia de la violencia contra las
mujeres, tales como la estructura familiar, entendida
como núcleo de privacidad escasamente permeable,
que amortigua o genera todo tipo de tensiones ;
el papel de la educación religiosa y sus
mensajes de matrimonio-sacramento ; el concepto
de amor, presente en la sociedad y en las chicas
jóvenes por el que todo se sacrifica ; las
escasas habilidades y la falta de educación
sentimental que ayuden a resolver los conflictos
; el alcoholismo y las toxicomanías”.
Opino que la “voluntad de
dominio -expresión psicológica para
designar al machismo- es compatible con los desencadenantes
señalados en el articulo. Y que esos desencadenantes
deberían hacer reflexionar a quienes pretenden
desentenderse de la cultura patriarcal como causa
última de la violencia contra las mujeres:
casi todos los desencadenantes citados -el alcoholismo
y las toxicomanias no son sino meros desinhibidores
de la violencia- o expresan la cultura patriarcal
o con causas de su existencia.
Con el siguiente párrafo
sí estoy totalmente de acuerdo. Dice así
: “ Desde nuestro punto de vista, el objetivo
del feminismo debe ser el acabar con las conductas
no igualitarias, con las conductas opresivas y discriminatorias
; debe ser el conseguir la igualdad de los seres
humanos, no aniquilar a quienes discriminan u oprimen.
Nosotras no deseamos configurar un feminismo revanchista
y vengativo, deseamos simplemente relaciones en
igualdad, respetuosas, saludables, felices, en la
medida en que ello sea posible, relaciones de calidad
entre mujeres y hombres”. ¡De acuerdo!
Eso es, y ha sido y lo será, mi propósito
al dedicarme al tema de la violencia de género;
y pienso que las verdaderas feministas también
están de acuerdo. Quienes piensen en revanchas
o aniquilamientos, están fuera de toda razón
y justicia.
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