Toni
Martínez
Se confirma,
hay vida más allá de los productos
enlatados, de las giras eternas de triunfit@s
marcando físico. Existe el roxk, el de
siempre, el que nos hacía vibrar.
Me encuentro entre aquellos
que pregonábamos que el “rock había
muerto, que todo era el sueño de una noche
de verano. En este estado de enajenación
estaba hasta que descubrí la gira “Malas
lenguas”; en la que los hermanos Auserón
se empeñan en hacernos ver todo lo contrario.
Santiago y Luis, acompañados
de una BANDA de excelentes músicos ofrecieron
un concierto el pasado viernes en los jardines
de Viveros, en los que repasaron parte de la historia
de este maravilloso sentimiento que es el Rock.
El concierto comenzó
con los acordes de aquellas viejas canciones de
blues y de soul que inmediatamente reconoció
un auditorio entregado a esa noche mágica.
Con Elvis Presley apareció la lluvia, un
fino “chirimiri” que sucumbió
a los primeros acordes de sus majestades los Rolling
Stones. El chaparrón volvió a aparecer
con una versión de “Jaime Marrón”
y no paró hasta el final.
Durante el concierto los hermanos
Auserón “castellanizaron” aquellos
temas que nos han marcado a todos; desde John
Cale a los Beatles pasando por Bryan Eno, Iggy
Pop o la Velvet Underground. Todo esto acompañado
de una excelente banda que merece ser nombrada
y reconocida: Vicente Climent (batería),
Javier Mora (piano) y los guitarras Norberto Rodríguez
y Diego García. Un comentario aparte merecería
Sheilah Cuffy; la maravillosa segunda voz (sin
establecer un orden jerárquico) que otorga
a la actuación de los Auserón y
la banda una categoría especial.
Para terminar la actuación
ofrecieron tres temas de Radio Futura (Anabel
Lee, Escuela de Calor y el Canto del Gallo); una
traca final que culminó con una versión
de “Imagine”, de otro genio, “Juanito
Lennon”. Por suerte el rock no está
muerto.