Toni Martínez
53 periodistas muertos, 16 auxiliares
de la información que corrieron la misma
suerte, 30 periodistas
desaparecidos o secuestrados y otros 103 encarcelados.
Estas son las escalofriantes cifras que deja 2004
en nuestra profesión y que han hecho públicas
Reporteros sin Fronteras (RsF) en su Informe Anual
con motivo del Día Mundial de la Libertad
de Prensa.
El acto, que tuvo lugar en el
Centro Cutural Bancaixa, estuvo presidido por
el conseller de Relaciones institucionales y Comunicación,
Esteban González Pons; al que acompañaron
Alessandro Oppes, vocal de la Junta directiva
de RSF-España y José Manuel Gironés,
presidente de la Asociación Valenciana
de Licenciados y Doctorados en Ciencias de la
Información (AVADOLCI).
El representante de RsF explicó
que no habían tantos periodistas muertos
desde hace 15 años (con la guerra de Argelia).
A raíz de la guerra de Irak 19 periodistas
y 12 auxiliares (intérpretes, guías,
chóferes...) han perdido la vida. Además
el fuego amigo, como señaló GHGHG
“la mayoría de veces de los EE.UU.)
se ha convertido en un peligro más. Así
explicó el caso de la italiana Giulana
Sgrena a quien dispararon a 700 metros del aeropuerto.
Por países es el iraquí
el que más problemas acarrea ya que “estamos
frente a una situación en la que es difícil
proteger a los periodistas; ya casi no hay informadores
extranjeros porque nadie garantiza su seguridad”.
En este sentido RsF aprovecha
para instar a los medios de comunicación
a que “no envíen a nadie a los países
en conflicto si no tienen la preparación
suficiente y que promuevan un seguro de vida para
ellos”
Sobre los periodistas encarcelados
RsF llama la atención de países
como China y Cuba que con 27 y 29 están
a la cabeza de los depredadores de la libertad
de expresión. Además en el caso
del país asiático denuncian la encarcelación
de los cyber-disidentes (casi 70) que han visto
en internet la posibilidad de hacer llegar sus
opiniones.
Además en el caso español
RsF recuerda que tanto la oposición como
los periodistas en el País Vasco, van con
escolta y hay distintos medios para coartar la
libertad de expresión de los comunicadores.
Por su parte Esteban González
Pons señaló que “la libertad
de expresión no tiene precio porque sin
ella no hay democracia” y por ello ha subrayado
que “queremos estar al lado de los periodistas
porque estar al lado de ellos es estar más
cerca de los ciudadanos”.
Sobre la situación de
persecución que viven los periodistas en
ciertos países durante la cobertura de
conflictos bélicos ha señalado que
“la caza del periodista es una pandemia
infame de la que no se libra ningún continente”.
Ante este tipo de situaciones,
el conseller y portavoz del Consell ha abogado
por “la lucha y la denuncia del verdugo”,
ya que, en su opinión, “la resignación
no puede ni debe de ser una opción. El
riesgo para ejercer cualquier profesión
no debe de suponer la renuncia a un derecho fundamental,
como en este caso es la libertad de expresión”,
ha apostillado.
Finalmente se presentó el nuevo Álbum
de Fotografías Por la Libertad de Prensa
dedicado a Jeanloup Sieff.