El perro del
hortelano ni come, ni deja comer ; al menos eso
dice el refrán. Pues bien, en este caso no
va a ser verdad, y me refiero al Colegio de Periodista.
Y no va a ser verdad porque la sociedad no va a
permitir la desfachatez del perro del hortelano.
Me explicaré.
Las asociaciones de periodistas existentes en la
actualidad solo y exclusivamente representan a sus
asociados y a sus respectivas asociaciones ; pretender
otra cosa, representar a todos los periodistas,
es una quimera y una apropiación indebida,
tal y como suena. Y los periodistas como tales,
es decir, en su condición de profesionales,
al igual que los médicos, abogados, ingenieros,
farmacéuticos, veterinarios, psicólogos,
etc., necesitamos una Corporación de Derecho
Publico que defienda la profesion. No se rata de
defender tal o cual postura, tal o cual salario,
tal o cual modo de acceso a la titulación,
sino de defender la profesión de periodistas
en si misma considerada.
Y a tal pretensión no puede oponerse ni las
asociaciones existentes, ni los sindicatos, ni el
“sursum corda”. No pueden oponerse las
asociaciones particulares de periodistas existentes
porque ellas solamente representan - y pertenezco
a la Unión de Periodistas- a sus asociaciones
; y dichas asociaciones establecen, según
lo acordado por sus miembros, sus prioridades y
objetivos, lo que es legítimo. Afirmar que
no es prioridad de una asociación la creación
de un Colegio Profesional es legítimo si
así lo han acordado sus miembros en asamblea
democrática ; pero esa establecida prioridad
no es óbice ni cortapisa para que otras asociaciones
y otros periodistas pretendan el establecimiento
de un Colegio Profesional. ¡Faltaría
más que en este asunto interviniera el perro
del hortelano... !
Lo del sindicato UGT no tiene que ver con el perro
del hortelano, sino con el desvarío. Un sindicato
tiene que ver con las condiciones laborales y no
con otras cosas. Los sindicatos, que cuentan con
unos pocos asociados periodistas, ahora pretenden
ser los únicos depositarios de la profesion.
Lo dicho, un desvarío. Por cierto, ¿por
qué no se oponen los sindicatos a las distintas
asociaciones de periodistas existentes y si a la
creación de un Colegio de Periodistas ? Buena
pregunta, aunque la respuesta es conocida por todo
aquel que tenga los ojos bien abiertos.
Me hace gracia que los directivos de la Unión
de Periodistas se dirijan a los estudiantes de periodismo
advirtiéndoles de la improcedencia de un
Colegio y de las bondades de su asociación.
Y me hace gracia porque confío en que esos
estudiantes de periodismo estén formados
en libertad, y como tales, como futuros periodistas,
sean libres de decidir asociarse, colegiarse o quedarse
tal cual. Ellos verán. Comprobaran y decidirán,
como el viejo anuncio.
He hablado al comienzo de la sociedad. Y lo hecho
porque estamos, en la creación de un Colegio
Profesional, ante algo que afecta al conjunto de
los ciudadanos. En efecto, el objetivo de un colegio
profesional no es otro, no puede serlo, que garantizar
que el ejercicio de la profesión se hace
con las debidas garantías éticas,
deontológicas y democráticas, sin
obviar la independencia del profesional. y esos
objetivos benefician, sin duda, a la sociedad, que
además, y entre otras cosas, debe exigir
la responsabilidad de quien informa como profesional.
¿Se podrán conseguir los fines esenciales
de un Colegio Oficial de Periodistas ? Es posible,
habrá que verlo. Lo que es claro es que con
lo existente hasta ahora poco o nada se ha conseguido.
Poner puertas al campo es inútil, estéril
e imposible, sobre todo esto último. Vivir
la máxima del perro del hortelano indica
además de temeridad y cortedad de miras,
interés de parte es decir, parcialidad.
|