OPINIÓN
 




 Comunidad Valenciana


Colegio de periodistas

por Jose-Antonio Burriel

 

El perro del hortelano ni come, ni deja comer ; al menos eso dice el refrán. Pues bien, en este caso no va a ser verdad, y me refiero al Colegio de Periodista. Y no va a ser verdad porque la sociedad no va a permitir la desfachatez del perro del hortelano. Me explicaré.

Las asociaciones de periodistas existentes en la actualidad solo y exclusivamente representan a sus asociados y a sus respectivas asociaciones ; pretender otra cosa, representar a todos los periodistas, es una quimera y una apropiación indebida, tal y como suena. Y los periodistas como tales, es decir, en su condición de profesionales, al igual que los médicos, abogados, ingenieros, farmacéuticos, veterinarios, psicólogos, etc., necesitamos una Corporación de Derecho Publico que defienda la profesion. No se rata de defender tal o cual postura, tal o cual salario, tal o cual modo de acceso a la titulación, sino de defender la profesión de periodistas en si misma considerada.

Y a tal pretensión no puede oponerse ni las asociaciones existentes, ni los sindicatos, ni el “sursum corda”. No pueden oponerse las asociaciones particulares de periodistas existentes porque ellas solamente representan - y pertenezco a la Unión de Periodistas- a sus asociaciones ; y dichas asociaciones establecen, según lo acordado por sus miembros, sus prioridades y objetivos, lo que es legítimo. Afirmar que no es prioridad de una asociación la creación de un Colegio Profesional es legítimo si así lo han acordado sus miembros en asamblea democrática ; pero esa establecida prioridad no es óbice ni cortapisa para que otras asociaciones y otros periodistas pretendan el establecimiento de un Colegio Profesional. ¡Faltaría más que en este asunto interviniera el perro del hortelano... !

Lo del sindicato UGT no tiene que ver con el perro del hortelano, sino con el desvarío. Un sindicato tiene que ver con las condiciones laborales y no con otras cosas. Los sindicatos, que cuentan con unos pocos asociados periodistas, ahora pretenden ser los únicos depositarios de la profesion. Lo dicho, un desvarío. Por cierto, ¿por qué no se oponen los sindicatos a las distintas asociaciones de periodistas existentes y si a la creación de un Colegio de Periodistas ? Buena pregunta, aunque la respuesta es conocida por todo aquel que tenga los ojos bien abiertos.

Me hace gracia que los directivos de la Unión de Periodistas se dirijan a los estudiantes de periodismo advirtiéndoles de la improcedencia de un Colegio y de las bondades de su asociación. Y me hace gracia porque confío en que esos estudiantes de periodismo estén formados en libertad, y como tales, como futuros periodistas, sean libres de decidir asociarse, colegiarse o quedarse tal cual. Ellos verán. Comprobaran y decidirán, como el viejo anuncio.

He hablado al comienzo de la sociedad. Y lo hecho porque estamos, en la creación de un Colegio Profesional, ante algo que afecta al conjunto de los ciudadanos. En efecto, el objetivo de un colegio profesional no es otro, no puede serlo, que garantizar que el ejercicio de la profesión se hace con las debidas garantías éticas, deontológicas y democráticas, sin obviar la independencia del profesional. y esos objetivos benefician, sin duda, a la sociedad, que además, y entre otras cosas, debe exigir la responsabilidad de quien informa como profesional.

¿Se podrán conseguir los fines esenciales de un Colegio Oficial de Periodistas ? Es posible, habrá que verlo. Lo que es claro es que con lo existente hasta ahora poco o nada se ha conseguido. Poner puertas al campo es inútil, estéril e imposible, sobre todo esto último. Vivir la máxima del perro del hortelano indica además de temeridad y cortedad de miras, interés de parte es decir, parcialidad.