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Abucheos y plante a Zaplana en la Universidad
 

Un numeroso grupo de estudiantes de Filología de la Universidad Complutense de Madrid boicoteó ayer la intervención del portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana, en el II Congreso Internacional dedicado al poeta Miguel Hernández, como protesta por la posición del Ejecutivo español ante la guerra de Irak.

La llegada de Zaplana a dicho congreso provocó los primeros gritos de 'No a la Guerra', que se fueron generalizando en el auditorio y animaron a algunos participantes en el cónclave literario a mostrar una bandera republicana. "¡Miguel Hernández sí que era un político!"; "¡Fuera, fuera!", exclamaban los más animados, que, repentinamente, encontraron oposición en las voces de dos o tres personas a las que se les escuchó decir: "¡No a la guerra, pero a la guerra de ETA!".

No obstante, los versos del protagonista del evento universitario, Miguel Hernández, consiguieron introducir unos minutos de calma en las jornadas: Alberto Cortez, acompañado de un piano, cantó las 'Nanas de la Cebolla', la célebre pieza que el poeta escribió a su hijo desde la cárcel.

Pero el paréntesis duró lo mismo que la canción, y los llamamientos del rector de la universidad, Carlos Berzona, a respetar la libertad de expresión de todos, incluido el ministro, terminó con la intervención de una estudiante, que exigía ser oída, en la tribuna donde se producían los altercados. "No tengo el don de la oratoria --avisó visiblemente nerviosa--. Se nos calla la boca por todas partes... y no sé que hace usted aquí...cuando se nos escuche a los demás, entonces, que hablen ellos".

No dijo más, pero sus palabras fueron aplaudidas y la mayoría de los asistentes decidió abandonar la sala antes de que Zaplana tomara la palabra. Eso sí, algunos de los presentes apelaron al "amor a la figura de Hernández" para evitar el boicot.

Tras pedir a Zaplana que se favorezca la expresión de distintos puntos de vista en los medios de comunicación, dio paso al ministro, que, sin perder la sonrisa, consideró "absolutamente lógico" que se produzcan estas circunstancias en el ámbito universitario y en el uso del derecho de la libertad de expresión. "Tengan la convicción de que en absoluto me molestan las manifestaciones, en el ejercicio de su libertad, de los alumnos que con nosotros han compartido este acto. Afortunadamente, las situaciones son distintas, y aquella libertad por la que luchamos y que perseguimos con gran esfuerzo, hoy es una realidad en nuestro país", sentenció, para continuar después con su discurso sobre Hernández y la vigencia constitucional.